miércoles, 11 de diciembre de 2013

Caféterias, tardes y Paulinas

Estoy afuera de esta maldita cafetería

No hago nada porque no hay nada que hacer más que ver pasar a las jóvenes adineradas por ahí,

con sus rostros apacibles y tranquilos, con sus futuros seguros y comprados

con pasos lentos y sin peso en sus hombros.

Me siento en una banca y las miro por un largo rato, por un largo rato,

Entra una chica a la cafetería, no se quita los lentes ray ban.

es linda, delgada y castaña

se acomoda su largo pelo con la mano

y se acerca muy sonriente a la barra, yo me paro para atenderla

pide un café, el café más caro de la carta y paga -por supuesto- con su visa platinum

me da la tarjeta acariciando mi mano y me sonríe

¿por qué hace eso?

Debes tener un cuchillo muy afilado en ese Louis vuitton

Sabes que solo soy un empleado más.

Tú empleado

Empleado de tú padre

Empleado de los empleados de tú padre.

Dice su nombre: P-A-U-L-I-N-A

lo pronuncia muy lento, no quiere errores en su ticket de venta.

Bien paulina

Te amo
ahora sácame de aquí, por favor

Tienes unas cejas muy gruesas, me gustan tus cejas paulina.

Ella me pide amablemente un poco de crema - le pregunto al gerente- - me manda la carajo-

-Pienso-: ¡Diablos! la vida de este hombre es tan miserable que se toma en serio su trabajo, a sus veintipocos

años se le va la vida en descuentos, cafés e inventarios. -Regreso con paulina-

-Lo siento- me disculpo mientras le regreso su tarjeta, en esa tarjeta debe tener crédito para comprar mi
vecindario completo.

-No te preocupes -me dice muy amable y no deja de sonreír.
Y eso es todo.

-Adiós paulina

Paulina se va y no la volveré a ver

Y así se me fue el día.

Y así se me fue la vida.

Y así se me fue el amor.

Tenía unas cejas gruesas -pienso- debe tener más bello por todo el cuerpo -pienso-

Pero no importa tenía un culo hermoso -pienso-

Se va y se va la miro caminar muy despacio, haciendo sonar sutilmente sus tacones, sin preocupaciones,

meneándose de un lado a otro, saboreando su café

Seguro no le debe dinero al banco

Seguro no debe el dinero de la renta

Seguro no tiene que discutir con idiotas en las cantinas

en los taxis.

No, no, nada de eso paulina

Eso déjamelo a mí, tu preocúpate por disfrutar la vida

por la forma de las nubes, por el olor de las flores.

Se va de la cafetería y deja en mis vista y en todo el piso

los adorables círculos amarillos del estampado de su vestido negro

como adornos

como confeti en carnaval

y es hermoso.

y -pienso-

Mierda, yo tengo que barrer.

1 comentario:

  1. La vida sardonica que tenemos aveces , aveces puede ser apasionante.
    La practica hace al maestro. Sorprendenos!

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