jueves, 12 de diciembre de 2013

A tu ex novio, a mi maldito gerente




Recuerdo cuando me contaste de tu ex novio
(ahora pensaras “no era mi novio solo me lo follaba”)
Oh bien, perdone usted señorita
en general era un buen tipo pero en cuanto se emborrachaba se ponía pesado y prepotente.
Oh nena, oh nena ¿Por qué te juntas con esas clase de perdedores?
Mírame a mí me emborracho y ¡taran taran! ahora soy un poeta
¿lo ves? Mira como escribo,
 ¡mira qué bonito!

Ahora entiendo a Hemingway
Ahora entiendo a Allan poe
Ahora entiendo a Fitzgerald
Ahora entiendo a Bukowski
Ahora me entiendo a mí, estoy borracho y me siento
(Y probablemente sea el mejor poeta de todos los tiempos)
porque tengo un escoses en las rocas en mis manos

No todo la poesía tiene que ser aburrida
no toda la poesía tiene que ser huellas de bebé en la arena
ni la delicada brisa que recorre tus labios rosas
ni las estrellas que me recuerdan a la noche en que sudamos pasión y fuiste mía y solo mía
nada de eso

Ahora recuerdo  muy bien a un gerente que tuve una vez
yo le decía -Lo siento el sábado no podre asistir, tengo que tocar con mi banda
tengo que conocer chicas, tengo que beber alcohol-
y el me respondía. – tú no puedes hacer eso, ¡hay un horario que cumplir!
Pero te entiendo, antes yo jugaba futbol y pedía permiso para faltar, pero con el tiempo
uno adquiere responsabilidades y prioridades
 Bueno (no recuerdo como se llamaba ese gerente, Mauricio, Mauro, Mario, castrado, algo así)
Quiero decirte que seguí tu consejo, algunos años después,
 ahora tengo este blog de mierda
y una botella de tinto.
Y (¡por dios!) espero que tú también tengas una
 porque sé que sigues trabajando ahí.

Es obvio que la vida nos jugó una broma a ambos
es obvio que te compadezco
como tú a mí
y es obvio que no tengo editor
pero por dios
espero que tengas una botella de tinto
como yo.

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