No hago nada porque no hay nada que hacer más que ver pasar a las jóvenes adineradas por ahí,
con sus rostros apacibles y tranquilos, con sus futuros seguros y comprados
con pasos lentos y sin peso en sus hombros.
Me siento en una banca y las miro por un largo rato, por un largo rato,
Entra una chica a la cafetería, no se quita los lentes ray ban.
es linda, delgada y castaña
se acomoda su largo pelo con la mano
y se acerca muy sonriente a la barra, yo me paro para atenderla
pide un café, el café más caro de la carta y paga -por supuesto- con su visa platinum
me da la tarjeta acariciando mi mano y me sonríe
¿por qué hace eso?
Debes tener un cuchillo muy afilado en ese Louis vuitton
Sabes que solo soy un empleado más.
Tú empleado
Empleado de tú padre
Empleado de los empleados de tú padre.
Dice su nombre: P-A-U-L-I-N-A
lo pronuncia muy lento, no quiere errores en su ticket de venta.
Bien paulina
Te amo
ahora sácame de aquí, por favor
Tienes unas cejas muy gruesas, me gustan tus cejas paulina.
Ella me pide amablemente un poco de crema - le pregunto al gerente- - me manda la carajo-
-Pienso-: ¡Diablos! la vida de este hombre es tan miserable que se toma en serio su trabajo, a sus veintipocos
años se le va la vida en descuentos, cafés e inventarios. -Regreso con paulina-
-Lo siento- me disculpo mientras le regreso su tarjeta, en esa tarjeta debe tener crédito para comprar mi
vecindario completo.
-No te preocupes -me dice muy amable y no deja de sonreír.
Y eso es todo.
-Adiós paulina
Paulina se va y no la volveré a ver
Y así se me fue el día.
Y así se me fue la vida.
Y así se me fue el amor.
Tenía unas cejas gruesas -pienso- debe tener más bello por todo el cuerpo -pienso-
Pero no importa tenía un culo hermoso -pienso-
Se va y se va la miro caminar muy despacio, haciendo sonar sutilmente sus tacones, sin preocupaciones,
meneándose de un lado a otro, saboreando su café
Seguro no le debe dinero al banco
Seguro no debe el dinero de la renta
Seguro no tiene que discutir con idiotas en las cantinas
en los taxis.
No, no, nada de eso paulina
Eso déjamelo a mí, tu preocúpate por disfrutar la vida
por la forma de las nubes, por el olor de las flores.
Se va de la cafetería y deja en mis vista y en todo el piso
los adorables círculos amarillos del estampado de su vestido negro
como adornos
como confeti en carnaval
y es hermoso.
y -pienso-
Mierda, yo tengo que barrer.
La vida sardonica que tenemos aveces , aveces puede ser apasionante.
ResponderBorrarLa practica hace al maestro. Sorprendenos!